15 DE NOVIEMBRE, PLAZA DE LOS DOS CONGRESOS. A 35 años de la Ley de Estupefacientes N° 23.737 y 15 años del “Fallo Arriola”: La lucha por la despenalización y la regulación del cannabis continúa. El próximo 15 de noviembre, miles de personas de todo el país se movilizarán en la Marcha Nacional de la Marihuana con el objetivo de visibilizar la lucha por la despenalización del cannabis, el respeto a los derechos humanos, y el acceso a la salud integral para todas las personas.
En la ciudad de Buenos Aires, convocamos a movilizarnos al Congreso, a partir de las 15 hs., para manifestarnos en un acto donde expondremos los reclamos por los derechos de toda la comunidad cannábica.
Este año, la marcha coincide con el día del Cannabis Medicinal y con un momento crucial: 35 años de la sanción de la Ley de Estupefacientes N° 23.737 que, lejos de proteger la salud pública, ha generado un aumento del narcotráfico y un alto costo económico, social y político para el país. La ley, que criminaliza el consumo y cultivo de marihuana, ha perpetuado la discriminación y estigmatización de los usuarios, especialmente en sectores vulnerables como jóvenes de barrios populares, población trans, LGTBIQ+ y, particularmente, las mujeres cannábicas, quienes enfrentan mayor persecución judicial.
Además, se cumplen 15 años del histórico “Fallo Arriola” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que reconoció el derecho de las personas a usar sustancias psicoactivas en su vida privada, sin que ello implique un perjuicio para terceros. Sin embargo, el poder legislativo aún no ha reformado la ley de drogas, para alinearse con los derechos humanos y nuestra. Constitución Nacional que protege la libertad personal en su artículo 19. En este contexto es que se desarrolló el Documento Federal de la Marcha Nacional de la Marihuana 2024, consensuado por numerosas organizaciones, asociaciones, emprendimientos y usuarixs cannábicos a lo largo de todo el país para continuar en el camino de los acuerdos y el trabajo colectivo que, sin duda, son indispensables para lograr avances significativos en pos de nuestra libertad, de nuestra salud y la de la comunidad, por la paz en nuestros territorios, y por más y mejores condiciones de trabajo para la industria del cannabis y el cáñamo.
Este año, el reclamo se basa en cuatro ejes:
LIBERTAD: La ley de estupefacientes continúa siendo un obstáculo para la libertad individual.
Reclamamos la despenalización del consumo de cannabis, especialmente para aquellos sectores más vulnerables que sufren persecución judicial y social. Exigimos la libertad para decidir sobre nuestros cuerpos y vidas, y una reparación histórica para quienes han sido penalizados injustamente bajo esta legislación.
SALUD: Frente a los recortes en el sistema de salud, especialmente en áreas como la salud mental y los consumos problemáticos, exigimos el reconocimiento de la salud integral y la reducción de daños como pilares fundamentales de la política pública. También denunciamos las restricciones en el acceso al REPROCANN, que limita el acceso al cannabis medicinal y obliga a muchas personas a recurrir a la clandestinidad para recibir el tratamiento que necesitan. Es esencial que el Estado garantice el acceso gratuito y sin barreras a la salud.
PAZ: La guerra contra las drogas ha sido en realidad una guerra contra las personas que consumen sustancias psicoactivas, exacerbando la violencia y la persecución. Exigimos la despenalización de la tenencia de cannabis para uso personal, y la regulación legal del mercado para proteger los derechos humanos de los consumidores y reducir los niveles de violencia en nuestras comunidades.
TRABAJO: Defendemos una industria cannábica justa y equitativa, que respete los derechos laborales de todos los sectores involucrados. Esto incluye la paridad de género, el reconocimiento del trabajo no pago realizado por las mujeres cultivadoras, y el reconocimiento formal de los clubes cannábicos que contribuyen al desarrollo del sector.
Exigimos también el levantamiento de la suspensión de variedades genéticas en INASE y un marco normativo que impulse el desarrollo de la industria sin que se vea afectada por retrocesos normativos.
A lo largo de toda Argentina, el Movimiento Cannábico ha fortalecido sus lazos con organizaciones de base, asociaciones, emprendimientos y comunidades que se movilizan para exigir el fin de la criminalización, la inclusión de los usuarios de cannabis en la sociedad y el trabajo, y el reconocimiento de sus derechos en todos los ámbitos.
Las miles de personas que participarán en la marcha de este año demandan, una vez más, la despenalización, la regularización integral de la planta y la protección de las personas que la cultivan y consumen.
La Marcha Nacional de la Marihuana 2024 será, como en años anteriores, una manifestación de unidad y resistencia frente a un modelo represivo que sigue trayendo sufrimiento y marginación. Acompáñanos en esta lucha histórica por la libertad, la salud, la paz y el trabajo digno para todas y todos.

















