El presidente Javier Milei salió a defender con dureza a Luis Caputo y negó que esté evaluando reemplazarlo al frente del Ministerio de Economía. Definió la relación que los une como “simbiótica” y aseguró que tienen una visión “perfectamente alineada” sobre la política económica.

En diálogo con Radio Mitre, calificó como “una pelotudez del tamaño de una casa” las versiones sobre una posible salida del ministro y fue más allá: dijo que es “una canallada, una traición a la patria” intentar “limar al ministro de Economía cuando se tiene que sentar a negociar con el director gerente del FMI”. Caputo viajará el martes a Tailandia para participar de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
“Nadie lo cuestiona. Yo fijo los lineamientos y pongo restricciones sobre qué herramientas no se pueden utilizar. Hablamos regularmente y siempre tenemos la visión perfectamente alineada”, explicó. “Empezaron a usar grupos de WhatsApp para hacer circular estas cosas. Cualquiera que vea mi relación con ‘Toto’ o las reuniones de gabinete… Hay que estar completamente loco para pensar que Caputo va a salir del Gobierno”, agregó.
Para ilustrar la sintonía, contó una anécdota: el equipo económico discutía una medida, Caputo tenía una postura distinta al resto y no lograba convencerlos con un ejemplo. “Entonces me llamaron y les dije: ‘Se los voy a resolver con una metáfora’. Los chicos no lo podían creer porque era la misma que había usado Caputo”, relató.
El propio ministro también desmintió las versiones en X, en respuesta a un usuario que lo insultaba: “Quedate tranquilo que no voy a renunciar, así que aun tipos como vos van a poder vivir en un país mejor”.
A un año de las elecciones presidenciales, Milei se mostró seguro de su reelección. “Vamos a dar la pelea y creemos que vamos a ser reelectos. Si no creyéramos que vamos a ganar, no vamos a ir a jugar. No estamos convencidos, estamos recontra convencidos”, afirmó. Anticipó que un triunfo le daría mayoría en Diputados y lo dejaría a pocos senadores del quórum propio, y aseguró que el Gobierno ya está “diseñando todo lo que es 2027 en adelante”.
El Presidente dijo que no espera una corrida cambiaria en el año electoral, pero que se prepara para enfrentarla. “Tengo 125.000 millones de dólares en la billetera para enfrentar una corrida”, sostuvo, una cifra que incluye las compras de divisas del Banco Central, los swaps con China y Estados Unidos, la refinanciación de vencimientos de deuda y la posibilidad de intervenir en el mercado de futuros. “Hoy nos entran tantos dólares comerciales que los que no se pueden conseguir por el lado financiero nos están saliendo hasta por las orejas desde el lado real”, graficó.
Comparó ese escenario con el de las legislativas de 2025: “Nos corrieron por 70.000 millones de dólares y lo resolvimos. Llegamos con la lengua afuera. Yo tenía otro Congreso: me hicieron siete intentos de juicio político y me votaron 40 leyes tratando de romper el equilibrio fiscal. Ahora tengo 125.000 millones de dólares y un Congreso donde puedo defender todas las medidas”.
Sobre la situación económica, sostuvo que no hay “un problema de empleo, sino sectores que están creciendo mucho y otros que están rezagados”, y afirmó que a las provincias que adhirieron al RIGI “les va maravillosamente bien”, mientras que a las que no lo hicieron, como Buenos Aires, La Rioja o Formosa, “les va mal”.


















